Una base limpia es
media campaña ganada
La mayoría de los problemas de email marketing no son de redacción: son de base. Duplicados que cuentan doble, teléfonos con un dígito de más, direcciones que rebotan desde hace meses y gente que pidió la baja y sigue recibiendo. Todo eso se administra aquí.
El ciclo completo
Importas
Subes tu CSV o Excel. Se detectan las columnas, se normalizan los teléfonos y se unifican los duplicados.
Segmentas
Filtras por etapa, etiqueta, ciudad, origen o cualquier columna que hayas traído en tu archivo.
Envías
Ese segmento se convierte en la audiencia de la campaña. Sin exportar un CSV ni volver a subirlo a otra herramienta.
Vuelve a la ficha
Cada apertura, clic, rebote y baja se escribe en el contacto. La siguiente segmentación ya sabe todo eso.
Tu archivo, como venga
Reconoce tus columnas
Da igual si tu archivo dice "Razón Social", "Company" o "EMPRESA": el mapeo se propone solo y tú lo corriges si hace falta. Reconoce también el nombre partido en dos columnas.
Unifica duplicados
El mismo contacto escrito de tres formas —con el correo en mayúsculas, el teléfono con indicativo, la empresa con y sin S.A.S— se reconoce como uno solo. Reimportar el mismo archivo no crea nada.
Arregla los teléfonos
Normaliza a formato internacional y corrige el dígito de más que traen tantas bases exportadas. Distingue celular de fijo, que es lo que decide si se puede usar WhatsApp.
Descarta lo que no sirve
Una fila sin correo ni teléfono válido no es un lead: es una fila. No entra a la base ni cuenta para tu plan.
Conserva tus columnas propias
Lo que no se mapea a un campo conocido —sector, cupo, vendedor asignado— se guarda igual y sirve para segmentar después.
Te dice qué pasó
Cuántos entraron, cuántos se fusionaron con uno existente y cuántas filas se descartaron, con el motivo y el número de línea.
El filtro que aplicas es la audiencia
Filtra por etapa del pipeline, etiqueta, ciudad, origen del lead, responsable o cualquier columna que hayas traído en tu archivo. El resultado no es una lista que exportas: es directamente a quién le llega la campaña.
Y el segmento está vivo. Si mañana entran leads nuevos que cumplen ese filtro, entran solos al siguiente envío, sin que nadie tenga que rehacer la lista.
Por lo que tú definas
Etapa, etiquetas, ciudad, departamento, origen, responsable, puntaje y tus propias columnas del archivo.
Sin exportar nada
Se acabó el ciclo de bajar un CSV del CRM y subirlo a la herramienta de correo cada vez que quieres enviar algo.
Lo que la plataforma quita antes de enviar
Esta es la parte que casi nadie mira y la que decide si tus correos llegan a la bandeja principal dentro de seis meses.
Quien pidió la baja
El enlace de baja funciona de verdad y se aplica al instante sobre tu base. Nunca vuelve a entrar a una audiencia.
Las direcciones que rebotan
Una dirección que ya rebotó queda marcada y excluida. Insistir con ella es de las señales que más castiga un proveedor de correo.
Quien marcó spam
Una queja pesa mucho más que un rebote. Ese contacto se aparta de todos los envíos futuros, sin excepción.
Antes de cada envío verás dos números: a cuántos se les va a enviar y a cuántos se descartó, con el desglose entre bajas, rebotes y quejas. Sin ese desglose, el número más bajo parece un error del sistema.
Lo que pasa vuelve al contacto
Cada envío, apertura, clic, rebote y baja se escribe en la ficha del lead, no en un informe aparte. Así la siguiente segmentación puede usarlo: "los que abrieron pero no hicieron clic", "los que hicieron clic y no respondieron".
Y ese mismo historial es el que ve el vendedor antes de llamar y quien atiende el WhatsApp cuando el cliente escribe.
Consentimiento por canal
Cada contacto guarda por separado si autorizó recibir correo y si autorizó WhatsApp. Darse de baja del boletín no lo saca de la atención por chat, que es lo que el cliente espera.
Al importar se declara el origen de la base, y esa declaración queda registrada — es un requisito de la Ley 1581, no un formalismo.